¿En qué momentos del día es más frecuente consumir productos ultraprocesados?

Uno de los mayores problemas en la alimentación occidental (por no decir el mayor) es el uso excesivo de los productos ultra-procesados, los cuales está más que demostrado que afectan a nuestra salud de forma negativa, ya no solo porque favorecen el sobrepeso y la obesidad, sino porque contribuyen al aumento de enfermedades crónicas no transmisibles (enfermedad cardiovascular, insuficiencia cardíaca, respiratoria o renal, tumores, diabetes mellitus, hipertensión…) que son las causas de muerte más frecuentes hoy en día.

Esto no quiere decir que por llevar una alimentación saludable sin ultra-procesados estemos exentos de sufrir estas enfermedades, ya que son muchos factores los que intervienen, pero lo que sí está claro es que una alimentación y estilo de vida sano ayudan enormemente a prevenir la aparición de estas enfermedades a corto y largo plazo. No solo debemos hablar de prevención, sino también de la mejora en la calidad de vida, una vida saludable nos permite además de un buen estado de salud, llevar una vida más sostenible, mejorar nuestro rendimiento, sentirnos mejor…

Puede que en vuestra cabeza resuenen las siguientes frasexcusas: “de algo hay que morir” o “pero mi hijo está delgado, puede comer de todo”. En el caso de que os encontréis con frasexcusas así, recordad que estas enfermedades, además de matar a millones de personas al año, empeoran nuestra calidad de vida y no solo afectan a la gente con sobrepeso, sino que aunque tengas normopeso, la calidad de tu alimentación puede favorecer en un futuro la prevención de la aparición de estas enfermedades.

Para un momento y piensa: ¿Cuántos ultraprocesados has tomado hoy?

Se les reconoce por aparentar ser “comida”, pero si observamos su listado de ingredientes nos encontramos con que se elaboran a partir de ingredientes industriales en su mayoría y en ellos no podemos reconocer, o se presentan en muy escasas cantidades, los alimentos naturales.

  • Son productos altamente durables, apetecibles, lucrativos y listos para consumir, para hornear o freír.
  • Están colmados de grasas trans, sodio y azúcar y concentrados en energía.
  • Sopas enlatadas o deshidratadas, preparaciones congeladas, pastas instantáneas, patatas fritas de bolsa y otros snacks comerciales, chocolates, bollería industrial, potitos y papillas comerciales; salchichas y otros embutidos; nuggets de pollo, palitos de pescado y semejantes; refrescos y bebidas energizantes, margarinas, mermeladas, salsas, cereales de desayuno, barritas de granola, pizza, hamburguesas y otros alimentos listos para consumir.
  • Ninguno de estos productos pueden pertenecer a una alimentación saludable.

A continuación encontraréis 10 momentos del día donde es más frecuente consumir ultraprocesados, para que los localicéis y podáis buscar una solución más saludable.

  1. PICOTEO: picotear se convierte en un hábito poco saludable cuando no tenemos control sobre nuestro apetito y terminamos eligiendo productos ultraprocesados. Esto es algo bastante común en algunas ocasiones como por ejemplo: el aperitivo antes de comer, por aburrimiento o para satisfacer el hambre emocional, ya que la comida puede proporcionar plenitud y calma. Si sientes la necesidad de picotear, lo primero valora si puedes esperar a la siguiente comida y en el caso de que decidas calmar el apetito, elige una opción saludable.

 

  1. RECENA: las últimas horas del día suelen ser el momento de relajación para muchos de nosotros y lo cierto es que tras haber tomado una cena saludable y satisfactoria, puede ocurrir que nos apetezca tomar algún alimento que acompañe nuestro momento de relax, es habitual que los alimentos que elegimos en este momento del día sean ultraprocesados. Por ello, apuesta también por una opción sana, como por ejemplo una infusión relajante.

 

  1. COMIDA RÁPIDA: Cuidar la alimentación no significa estar todo el día a base de lechuga y pechuga a la plancha, que como opción está bien, pero muchas veces recurrimos a los ultraprocesados por su rapidez y sabor característico. ¿No sería mucho mejor si aplicamos la regla de las 3S a nuestras comidas: sencillo, sabroso y saludable? Tres características fundamentales para que una alimentación sea satisfactoria, ya que además de cuidar de nuestro cuerpo es importante que disfrutemos de la gastronomía.

 

  1. OCIO: Una vida saludable es totalmente compatible con nuestra vida social, solo es necesario tener en cuenta que si vamos a salir a comer fuera, debemos tomar algunas precauciones para que no se nos vaya de las manos, pues en estas ocasiones es más sencillo abusar de los ultraprocesados, por ello os recomiendo que la comida anterior y posterior de la que hagamos fuera sean lo más saludables posibles.

 

  1. REFRESCOS: las bebidas extra-azucaradas y edulcoradas forman parte de nuestro día a día con total normalidad, las encuentras tan campantes en las manos de niños y adultos, en las neveras de nuestras casas, en todos los bares y restaurantes, en hospitales, bibliotecas… Solo nos falta tener fuentes en la calle que los suministren. Parece una tontería, pero tenemos mayor acceso a los productos ultra-procesados en nuestro entorno que a alimentos de verdad, por ello es bueno crear alternativas para que dejar de tomar este tipo de refrescos sea más fácil, como por ejemplo agua mineral con hielo y rodajas de limón.

 

  1. SNACKS: se trata de alimentos que sirven para satisfacer el hambre de forma temporal y por lo general estos “alimentos” contienen cantidades importantes de azúcar, edulcorantesconservantessaborizantescondimentossal y otros ingredientes sabrosos, que aportan poco o ningún valor nutricional. Los consumimos de forma excesiva debido a que son muy socorridos, vienen en envases que permiten llevarlos a todos lados y tienen hasta su propio pasillo en los supermercados, no pasan desapercibidos. Por ello, crea tus propios snacks saludables y conviértelos en los protagonistas de tus snacks.

 

  1. DULCES: es indiscutible que la población consume mucha más cantidad de azúcar de la que debería, ya sea oculta en los productos ultraprocesados o de forma habitual en forma de azúcar de mesa, galletas, bollería, chocolatinas, bebidas chocolateadas, etc. Esto ha llegado a crear una alarma social y por ello se han creado productos dulces “sin azúcar” que no son mejores que en su versión mega-azucarada, ya que utilizan muchos edulcorantes. El mejor dulce que existe es una fruta en su punto óptimo de maduración y además con las frutas como fuente principal de azúcar pueden crearse alternativas dulces y saludables.

 

  1. PREPRARADOS CÁRNICOS: el verdadero problema de los alimentos ultraprocesados no es que “engorden” o que sean responsables de los problemas de salud en la población, lo realmente preocupante es la falta de criterio de la industria alimentaria para colocarlos como alimentos indispensables cuando son totalmente superfluos. Están fabricados con ingredientes que el organismo no necesita para nada, aportan calorías (muchas) y prácticamente ningún valor nutricional, pudiendo muchas veces confundirse con alimentos saludables “caseros”. Por ello, antes de comprarlos es preferible mirar la lista de ingredientes y preguntarnos a nosotros mismos si podemos hacerlos de forma casera.

 

  1. CEREALES: el conocimiento nos hace libres y es hora de empezar a aportar por los cereales integrales y las harinas sin refinar como mandamiento saludable. Esto no es fácil, pues requiere de ojo crítico a la hora de elegir, pero merece la pena y mucho, ya que optar por el grano entero del cereal trae numerosos beneficios. Por ello, empieza por el alimento más consumido en la alimentación española: el pan, reduciendo el consumo de pan blanco y aumentando el consumo de pan integral de centeno o espelta.

 

  1. LÁCTEOS: este es un grupo de alimentos que siempre fue saludable hasta que llegó la invasión de los ultraprocesados, pues la leche, yogures y quesos son alimentos nutritivos y deberían formar parte de nuestra alimentación habitual, el problema está en que la gran oferta de productos lácteos tiene en su mayoría muchas opciones de las cuales muy pocas son verdaderamente saludables. Por ello es bueno observar los ingredientes antes de caer en el error y optar por los lácteos que contengan únicamente leche pasteurizada/UHT y en el caso de quesos y yogures: fermentos, cuajo, nata y poco más.

 

 

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