Viaje en Globo

Seguimos viajando en nuestro tren, ese tren de la felicidad que nos llevará a la ESTACIÓN de nuestros sueños cumplidos. Como una semana más, hacemos parada para reflexionar y aprender nuevas cosas que nos enseñaran a evolucionar.

 Hoy paramos en la ESTACIÓN “UN VIAJE EN GLOBO”. Es un viaje que nos invita a salir de nuestro área de confort. Las cosas importantes de la vida pasan en la zona de de estrés, aquella zona donde nos sudan las manos, donde estamos ante la incertidumbre, pero a la vez es apasionante, al igual que montar en globo, ¿te imaginas?;  yo me imagino que sentiría esas sensaciones y por eso hoy os contaré una vivencia personal que he experimentado este fin de semana.
“Un sueño es la visión creativa para tu vida en el futuro. Tienes que salir de tu área de confort actual y sentirte cómodo con lo poco familiar y desconocido” – Denis Waitley
Así como la visión creativa se hace desde los sueños, también desde las alturas, donde contemplaremos la belleza de un paisaje desconocido y pequeñito en nuestro viaje en globo.
Este fin de semana podía hacer dos cosas, la primera era quedarme en mi zona de confort donde me encuentro cómoda y segura, tranquila y relajada. La segunda opción consistía en la asistencia a un seminario intensivo donde tenia que levantarme a las 6 de la mañana después de una semana de trabajo apasionante, coger un tren, dirigirme a Madrid y asistir al seminario hasta las 11 de la noche. ¿Sabes que opción escogí?
Por supuesto que la opción dos, por múltiples razones, la primera es porque me apasiona el desarrollo personal y profesional y la segunda porque me gustan las aventuras y cosas que hagan mi vida en lugar de monótona y aburrida, activa e interesante. Así que así lo hice, maletita en mano camino hacia Madrid.
Al llegar allí se sentía una energía especial, 180 emprendedores dispuestos a dar lo mejor de nosotros mismos para seguir creciendo. Oídos, mente, papel y bolígrafos preparados.   Arrancamos esa aventura fascinante en la que el Gran profesional Sergio Fernández, autor del libro “vivir sin jefe”, comenzó a disparar cápsulas de información concentrada de lo que son las claves para alcanzar el éxito.
(Aunque los que me conocen me decían: ¡Mata! ¿para qué vas a ir a ese seminario?, tú ya has alcanzado el éxito). Les dije: ¨El éxito no se alcanza y se abandona, se sigue alimentando¨
Así que encantada de aprender y encantada de apuntar notas y de recibir información que me confirmaba que había hecho lo correcto. Fue una experiencia maravillosa de la que he aprendido muchísimo, horas intensas de aprendizaje súper esencial. En resumen: he aprendido cosas que están alineadas a mis valores al 100{4f3f724af1eda378542c46bc6c3c7f44f6b30bfc7bb560f7ca812b23fdcdc6a1}.
¨Encuentra la forma de entregar más valor a las personas¨
Sergio Fernandez
Ya sólo esa frase me indicó el camino a prestar aún mas atención si cabe. Después de una jornada super interesante, llegó el momento de la verdad. Hasta ahora había abandonado mi área de confort parcialmente, ya que estoy acostumbrada a viajar y no suponía un gran reto asistir a un seminario, era sofá vs seminario. Pero a última hora, llegó ese momento donde tuve que enfrentarme a mi misma, ¿sabes qué pasó?
A este chico tan simpático, se le ocurrió sacar una flechas y decirnos que teníamos que apuntar nuestros miedos en la flecha, ponérnoslas en el cuello y con la ayuda de una persona enfrentarnos hasta romper la flecha. NO era broma, hasta nos leyó un consentimiento donde ponian cosas poco atractivas. Evidentemente la flecha no tenía punta, tenía un capuchón metálico redondeado y sabía que el riesgo debía ser mínimo, pero me entró el miedo. ¡Qué curioso! no tenía más miedo que vencer, que el enfrentarme a la flechita, así que en un principio dije, lo siento pero No. A los pocos minutos reflexioné y entendí que jamás podría evolucionar sino superaba mis obstáculos. Necesitaba desbloquear mis miedos para seguir hacia adelante. Así que dije SI, con tal disposición que quise ser de los primeros para pasarlo cuanto antes. Mientras veía como mis compañeros lo hacían me sudaban las manos, me entró calor y me dije a mi misma: ¡Vamos Marta sin pensar!.
Me dispuse a enfrentarme a mi miedo, me descalcé, coloque la flecha en mi cuello, y mientras los compañeros me animaban, cerré los ojos y dije: Abandono todo lo que me está bloqueando y rompo con ello. Cogí aire y fuerza, tiré hacia adelante y sentí como las astillas de madera de cedro se resquebrajaban y rompían ante mi. Tras la rotura de la flecha, de la euforia lo celebramos como una tribu que acababa de anunciar a un nuevo líder, ¡¡¡ja, ja, ja!!!.
Imaginaros el espectáculo y el subidón de adrenalina que sentí. Fue algo increíble, la misma sensación que cuando bajas de la montaña rusa, pero multiplicado, porque no se trataba de asumir el riesgo, sino de asumir que era libre. Tras la experiencia no podía ni dormir de las sensaciones, pero al final caí en un plácido sueño hasta el día siguiente, donde continuamos con esa fantástica aventura del aprendizaje. Concluyo este post, regalándoos una pequeñita parte de mis apuntes:
LA LEY DE DAR
El universo opera por medio de un intercambio dinámico. Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de energía en el universo. Si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos, mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida.
Te deseo un precioso viaje donde contemples las mejores vistas de tu futuro. Recibe con gratitud y da siempre lo mejor de ti, un abrazo.

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